Hay géneros que funcionan como escuelas. El góspel es uno de ellos: un entrenamiento tan exigente en lo vocal, tan riguroso en lo musical y tan intenso en lo escénico, que quienes pasan por él llegan al resto de la industria musical con una ventaja difícil de igualar. No es casualidad que algunas de las voces más reconocidas de la historia del pop, el soul, el R&B o el rock hayan dado sus primeros pasos en un coro góspel o en una iglesia antes de convertirse en estrellas internacionales.
Esta es la historia de varias celebridades de la música : artistas que empezaron cantando góspel y que, desde ese punto de partida, transformaron la música popular del siglo XX y del XXI.
Sam Cooke: el hombre que inventó el soul
Si hay un nombre que define el cruce entre el góspel y la música popular, ese es Sam Cooke. Nacido en 1931 en Clarksdale, Mississippi, hijo de un pastor bautista, Cooke empezó a cantar en el coro de la iglesia siendo niño y a los catorce años ya formaba parte de un grupo góspel juvenil, los Highway QCs. En 1950, con diecinueve años, se convirtió en el cantante principal de los Soul Stirrers, uno de los grupos góspel afroamericanos más influyentes del momento.
Durante siete años, Cooke fue la voz del grupo. Grabó canciones como "Touch the Hem of His Garment" y "Nearer to Thee" para el sello Specialty Records, y construyó una base de seguidoras y seguidores que ya intuían que aquella voz no cabía solo en las iglesias. En 1957 tomó la decisión que cambiaría la industria musical: dejó los Soul Stirrers y firmó con Keen Records para hacer música popular. Su primer single, "You Send Me", llegó al número uno en las listas pop y de R&B simultáneamente, desbancando a Elvis Presley. Con él inventó, en la práctica, el soul como género. La herencia del góspel —el melisma, la emoción, el diálogo con el público— nunca desapareció de su trabajo.
Whitney Houston: la iglesia de Newark como primer escenario
Whitney Houston nació en 1963 en Newark, Nueva Jersey, en una familia donde el góspel no era un estilo musical sino el idioma cotidiano. Su madre, Cissy Houston, fue cantante de góspel y directora de coro; su prima, Dionne Warwick, ya era una figura establecida en la música popular. Desde pequeña, Whitney cantaba en el coro góspel de la New Hope Baptist Church de Newark, donde aprendió a proyectar la voz, a sostener las notas largas y a entender la música como algo que se comparte físicamente con quien escucha.
Cuando en 1985 publicó su primer álbum, "Whitney Houston", y arrasó en ventas mundiales con canciones como "Saving All My Love for You" y "How Will I Know", los seis premios Grammy que acumuló en los años siguientes reconocían, entre otras cosas, una técnica vocal que venía de mucho antes de los estudios de grabación.
Aretha Franklin: de la iglesia de Detroit a la reina del soul
Aretha Franklin es quizás el ejemplo más citado cuando se habla de músicos que vienen del góspel, y con razón. Nacida en 1942 en Memphis y criada en Detroit, hija del reverendo C.L. Franklin —uno de los predicadores más célebres de su época—, Aretha creció literalmente rodeada de las figuras del góspel afroamericano. Mahalia Jackson, Clara Ward y Sam Cooke eran presencias habituales en su casa. Cantaba en el coro gospel de la iglesia de su padre desde los nueve años y ya grababa música góspel a los catorce.
A diferencia de otros artistas que dejaron el género atrás, Franklin nunca lo abandonó del todo. Su carrera pop y soul con Atlantic Records —que arrancó en 1967 con el álbum "I Never Loved a Man the Way I Love You" e incluye clásicos como "Respect" o "Chain of Fools"— siempre conservó la intensidad y la libertad interpretativa propia del góspel. Sus dieciocho premios Grammy son el reconocimiento oficial a lo que cualquier oyente nota desde el primer compás: que hay algo en su voz que va más allá de la técnica.
Elvis Presley: gospel soul en la raíz del rock and roll
Que Elvis Presley empezara en el góspel no es un dato menor de su biografía: es una clave para entender por qué su música resultó tan diferente a todo lo que existía en los años cincuenta. Nacido en 1935 en Tupelo, Mississippi, en una familia de escasos recursos y fe pentecostal profunda, Presley asistió desde niño a los servicios de la First Assembly of God de su ciudad. Fue allí donde escuchó por primera vez el poder de la música góspel.
Cuando la familia se mudó a Memphis, Elvis siguió frecuentando las sesiones de góspel nocturnas del Ellis Auditorium y observando a grupos como los Blackwood Brothers o los Statesmen Quartet, cuya presencia escénica —especialmente los movimientos de James "Big Chief" Wetherington— influyó directamente en la forma en que el propio Presley se movería sobre los escenarios. El resultado fue una fusión de góspel, country y blues que la industria llamó rock and roll y que transformó la música popular para siempre. Los únicos premios Grammy que Presley recibió en vida fueron por sus tres álbumes de góspel.
Diana Ross: del coro bautista a las Supremes
Diana Ross nació en 1944 en Detroit y creció en los proyectos de vivienda social Brewster-Douglass, el mismo entorno donde crecían también Mary Wilson y Florence Ballard, sus futuras compañeras en las Supremes. Antes de que ninguna de ellas pensara en Motown, Ross cantaba en el coro de la Olivet Baptist Church, donde aprendió a leer la música y a coordinar su voz con otras.
Esa formación coral fue el sustrato sobre el que se construyó la armonía de las Supremes, uno de los grupos femeninos con más éxitos de la historia de las listas estadounidenses. Canciones como "Baby Love", "Stop! In the Name of Love" o "Ain't No Mountain High Enough" deben parte de su precisión y equilibrio vocal a las horas que Ross pasó cantando en aquel coro de Detroit antes de cumplir los quince años.
Stevie Wonder: el piano de la iglesia como primer instrumento
Stevie Wonder nació en 1950 en Saginaw, Michigan, y creció en Detroit en una familia que encontraba en la iglesia un eje social y musical. Cantó en el coro góspel de su barrio desde niño y fue allí donde desarrolló su relación con el piano —entonces instrumento central del góspel contemporáneo— y su capacidad para improvisar y jugar con el ritmo.
Con solo doce años firmó con Motown Records. Su primer álbum, "The Jazz Soul of Little Stevie" (1962), ya revelaba a un músico que había digerido el góspel hasta el punto de trascenderlo. Los veinticinco premios Grammy que acumuló a lo largo de su carrera son el resultado de esa síntesis: funk, soul, jazz, pop y rhythm and blues construidos sobre una base góspel que nunca desapareció del todo.
Mariah Carey: el coro escolar y la iglesia como primer repertorio
Mariah Carey nació en 1969 en Huntington, Nueva York, en una familia con raíces musicales diversas. De niña cantó en coros escolares y asistió regularmente a la iglesia, donde el góspel era parte del repertorio habitual. Esa exposición temprana a la música coral y a las canciones con fuerte carga melódica moldeó su gusto por las notas sostenidas, los registros altos y los adornos vocales que más tarde se convertirían en su sello.
Su primer álbum, "Mariah Carey" (1990), con canciones como "Vision of Love" y "Love Takes Time", convenció a la industria de que había una cantante de registro extraordinario. Los cinco premios Grammy que siguieron confirmaron lo que ya se podía escuchar: una voz entrenada mucho antes de que ningún productor se fijara en ella.
Beyoncé: el primer solo en la St. John's United Methodist Church
Beyoncé Knowles nació en 1981 en Houston, Texas, y cantó su primer solo en el coro de la St. John's United Methodist Church cuando tenía nueve o diez años. Así lo recordó ella misma en una visita a la iglesia en 2017: "Este lugar es mi hogar. Aquí canté mi primer solo." La iglesia, y el coro que la preparó para actuar ante un público, fue el punto de partida de una carrera que la convirtió en una de las artistas más influyentes de las últimas décadas.
Más allá del inicio biográfico, el góspel —en su dimensión coral, en la entrega vocal, en la relación física con la música— es una presencia constante en la obra de Beyoncé. Canciones de sus últimos álbumes muestran con claridad la influencia del góspel contemporáneo y de la tradición afroamericana de la que forma parte.
Usher: del coro de Chattanooga al trono del R&B
Usher Raymond IV nació en 1978 en Dallas y creció en Chattanooga, Tennessee. Con seis años empezó a cantar en el coro de la iglesia local, dirigido por su propia madre. Fue su abuela quien descubrió que aquella voz tenía algo especial, y fue su madre quien decidió trasladar a la familia a Atlanta para que el joven Usher pudiera desarrollar su carrera en un entorno con más oportunidades.
A los catorce años fue descubierto por el sello LaFace Records. Diez años después, "Yeah!" —con Lil Jon y Ludacris— era uno de los temas más escuchados del mundo, y el álbum "Confessions" (2004) se había convertido en uno de los discos más vendidos de la primera década del siglo XXI. La formación en el coro góspel, con su énfasis en la proyección, el fraseo y la conexión con el público, es parte de lo que hizo a Usher un intérprete en directo de otra categoría.
Katy Perry: primero Katy Hudson, cantante cristiana
El caso de Katy Perry es diferente al del resto de artistas de esta lista, y conviene precisarlo. Katy Perry —cuyo nombre real es Katheryn Hudson— nació en 1984 en Santa Bárbara, California, hija de dos pastores pentecostales. En su infancia solo se escuchaba música cristiana en casa, y la música secular estaba prohibida. A los nueve años ya cantaba en el ministerio de sus padres.
Lo que Perry grabó no era góspel en el sentido musical del término —la tradición afroamericana que está en la raíz de todo lo que se ha contado en este artículo—, sino música cristiana contemporánea. En 2001 publicó su primer álbum bajo el nombre Katy Hudson, producido por un sello de música religiosa. El disco no tuvo éxito comercial, pero le dio una formación vocal y una experiencia de grabación que usó como trampolín hacia el pop. Se cambió de nombre para evitar confusiones con la actriz Kate Hudson, se mudó a Los Ángeles y, años después, llegó con "I Kissed a Girl" y "Firework" a la cima de las listas mundiales.
El góspel como cantera
La lista podría ser mucho más larga. Sam Cooke, Whitney Houston, Aretha Franklin, Elvis Presley, Diana Ross, Stevie Wonder, Mariah Carey, Beyoncé o Usher son solo algunos de los músicos y las músicas que encontraron en el coro góspel —en la canción góspel, en la iglesia como primer escenario— el lugar donde aprendieron a cantar de verdad. No porque el góspel sea un género de iniciación, sino porque su exigencia vocal y su tradición coral han generado, durante décadas, intérpretes con una preparación que pocos géneros pueden igualar.
En Joyful Gospel Choir llevamos desde 2016 trabajando ese mismo repertorio en Vitoria-Gasteiz: el góspel contemporáneo del siglo XXI, con algunos clásicos del género, interpretado por cincuenta cantantes y una banda de cinco músicos profesionales. Si quieres seguir descubriendo la historia y los artistas que han hecho grande este género, el blog de gospelvitoria.org tiene mucho más.



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